Botox: qué es y cómo actúa

 La Toxina Botulínica, que es mejor conocida por su marca comercial “Botox”, es toxina producida por la bacteria Clostridium Botulinum, que aunque fue descubierta desde la década de 1820, fue hasta 1970 que se empezaron a descubrir los usos médicos y terapéuticos más importantes de esta maravillosa toxina.

 El primero en utilizar la toxina botulínica con fines médicos fue un oftalmólogo en Estados Unidos, con el objetivo de curar el estrabismo y en 1989 que la FDA (Food and Drugs Administration de Estados Unidos) autoriza su uso para tratar el estrabismo y blefaroespasmo, pero es hasta el año 2002 que la aprueban para el uso cosmético.

En la actualidad el Botox se aplica como una terapia preventiva o correctiva de los signos del envejecimiento, ya que las arrugas y líneas de expresión son uno de estos signos que afectan más nuestra apariencia y cómo nos sentimos. México es el tercer país en el mundo con más aplicaciones de Botox después de Estados Unidos y Brasil.

 

¿Dónde y cómo se aplica?

Con fines estéticos se aplica sobre todo en el rostro sobre las líneas de expresión o arrugas en la frente y entrecejo, o al rededor de los ojos en las famosas “patas de gallo”, ya que son las zonas que presentan más arrugas de expresión pues son con las que más gesticulamos.

Es un procedimiento que debe realizarse por un médico certificado quien realizará una evaluación previa de las características de tu piel y las zonas que te gustaría tratar, para definir que arrugas se pueden corregir y el número de unidades a aplicar. Posteriormente se realizará la aplicación del Botox con una aguja muy pequeña y delgada con la que se depositará la toxina sobre las arrugas a corregir, es un procedimiento indoloro que no requiere recuperación.

Otro de los grandes beneficios del Botox es que nos ayuda a reducir la sudoración excesiva al inyectarlo en las axilas sobre las glándulas sudoríparas, para inhibir temporalmente las señales químicas de los nervios que estimulan estas glándulas y así logramos reducir significativamente la sudoración excesiva.

¿Cómo actúa el Botox?

Fisiológicamente nuestro cerebro transmite información a nuestros músculos faciales cuando expresamos nuestras emociones, durante este proceso se libera un neurotransmisor llamado Acetilcolina que es el mensajero encargado de hacer que se contraigan los músculos. El Botox o Toxina Botulínica es un inhibidor temporal de este neurotransmisor ocasionando que los músculos no reciban la información de contraerse, como estos se mantienen inactivos la piel también deja de contraerse, y al relajarse las arrugas y líneas de expresión desaparecen.

Algunos efectos pudieran percibirse de inmediato, sin embargo, los primeros resultados se ven entre las 48 y 72 horas, y los resultados reales se empiezan a notar hasta los 7 o 10 días posteriores a la aplicación.

La duración de estos efectos es de entre 4 y 6 meses, dependiendo de las características de tu piel y músculos, la profundidad de las arrugas y tu expresividad, también puede influir la reacción de tu cuerpo a la toxina, conforme se aplica de manera continua el efecto puede incrementar su duración hasta 7 u 8 meses.