Volver al origen: Nutrición Primal Cetogénica

Seguramente, a lo largo de tu vida has intentado seguir diferentes dietas o planes alimenticios con los que pierdes peso pero luego rebotas o simplemente no pierdes peso, o incluso pierdes peso pero no te sientes bien, ¿pero has intentado alguna vez volver al origen? Si, hablamos de olvidarte de las dietas y más bien transformar tus hábitos alimenticios con base en los principios que siguieron nuestros antepasados y que permitió su supervivencia y dio pie a la evolución. ¡Suena interesante!

La alimentación Primal Cetogénica consiste en la ingesta de un alto porcentaje de grasas naturales, incluyendo grasas de origen animal de libre pastoreo, cantidades moderadas de proteína orgánica, abundantes vegetales verdes y fibrosos, sin almidón, algunas nueces y aceites como de nuez de macadamia, coco y aguacate, mínimas cantidades de fruta y sin azúcares añadidos.

  • Alta en grasas
  • Moderada en proteínas
  • Baja en carbohidratos
  • Alta en fibra

Aproximadamente, el 75% de la ingesta de calorías es grasas, el 20% proteína y el 5% carbohidratos.

¿Cómo funciona?

Con una alimentación Primal Cetogénica inducimos al cuerpo a un proceso metabólico llamado Cetosis, en el cual utilizamos la grasa almacenada como fuente de energía. Esto ocurre como una respuesta biológica a la disminución de la ingesta de glucosa a través de una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas.

Sabemos que naturalmente nuestro cuerpo produce cetonas y que existen tres tipos Aceto Acetato, Beta Hidroxibutirato y Acetona, sin embargo, cuando nosotros inducimos un proceso metabólico de Cetosis, con nuestra alimentación, las cetonas provocan que los niveles de glucosa en las células disminuyan y entonces se activa la enzima lipasa, que es la encargada de separar la grasa de los alimentos para que se puedan absorber, y ésta libera los triglicéridos que tenemos almacenados (los triglicéridos son el tipo de grasa más común en nuestro cuerpo), los cuales viajan hacía el hígado y el hígado los utiliza para producir más cetonas, como resultado obtenemos energía abundante por periodos prolongados de tiempo.

Algunos de los beneficios más importantes son mejor quema de grasa, disminución de la inflamación sistémica, energía abundante, claridad mental y mejor desempeño cognitivo, disminución de antojos, regulación de la función hormonal, fortalece el sistema inmunológico y disminuye el riesgo de enfermedades crónicas, y además tiene efectos antienvejecimiento.

Te invitamos a desafiar los conceptos tradicionales de nutrición y a que vuelvas a estar en contacto con tus orígenes para brindarle a tu cuerpo los nutrientes ideales que necesita.

Categorías: NutriciónSalud