Históricamente la depilación corporal ha sido un símbolo de estética y pureza, desde las culturas más antiguas y hasta la actualidad. Además, ha funcionado como una medida de higiene en tiempos dónde no se contaba con agua potable en las casas y ha trascendido como tal, aún en tiempos actuales en los que contamos con una gran variedad de jabones y productos de cuidado personal.
Aunque no sabemos con exactitud cuándo empezó el ser humano a depilarse, podemos constatar con diversos papiros que en el Antiguo Egipto las mujeres se depilaban con preparados a base de sangre y grasa de animales, así como ceras elaboradas de azúcar, limón, aceite y miel. Los hombres utilizaban navajas de sílex, cobre y hierro para retirar el vello, puesto que lucir cuerpos hermosos no era una cuestión de género.
En Grecia, un cuerpo sin vello simbolizaba la juventud e inocencia. Las clases sociales más altas y los atletas idearon quemar sus vellos con velas y ceras hechas a base de sangre animal, resinas y minerales, o con abrasivos como la piedra pómez.
Las mujeres hindúes, musulmanas y judías empleaban la técnica de depilación con hilo como un ritual simbólico de su iniciación en la etapa adulta. Hay algunas tradiciones en las cuales se describe que una mujer antes de casarse pasaba por una ceremonia de depilación para preparar su cuerpo.
Durante la Edad Media no hay registros exactos de la depilación masculina, pero sí sabemos que las mujeres continuaron con el hábito de la depilación utilizando ungüentos a base de cal y arsénico. ¡Sí, arsénico!
Entre el siglo XV y XIX, época de “El Renacimento”, apreciamos en obras como el “Nacimiento de Venus” de Botticelli y en algunas otras, que las mujeres retratadas tenían edad para que el vello púbico estuviera presente pero sus cuerpos muestran poco o nada de vello, lo que nos lleva a suponer que la depilación, aún en estos tiempos, había llegado para quedarse.
Si eres de las que aún se depilan con rastrillo, todo se lo debes a un barbero francés llamado Jean Jacques Perret, quien en 1762 diseñó y fabricó el primer dispositivo de afeitar con un borde de metal y una cuchilla. Idea que años después se transformó en navajas intercambiables y desechables gracias a algunos otros inventores pioneros como los hermanos Kampfe y King Camp Gillette.
En la época moderna, los 60s y 70s pusieron una pausa a la depilación y las generaciones optaron por dejarlo natural, y es hasta los 80s que se retoma la tendencia y comenzamos nuevamente a depilar las axilas y los vellos que sobresalían del bikini. En la década de los 90s surgen las supermodelos y conceptualizamos la belleza y la sensualidad de las mujeres con el boom de los cuerpos tonificados, sin vello, y se comienza a utilizar el Láser Rubí para tratamientos de depilación, y no solo como una opción dermatológica. Esta tendencia se expandió hacia la primer década de los 2000, con el surgimiento de innovadoras técnicas y tecnologías de depilación más efectivas y menos invasivas.
Hoy en día la depilación es un must en la rutina diaria de belleza y cuidado personal, tanto mujeres como hombres buscamos constantemente eliminar el vello no deseado de nuestros cuerpos sin dañar la piel y de forma permanente.
Y tú, ¿Cómo te depilas?